TRABAJO INVESTIGACIÓN: MENU EQUILIBRADO A BAJO COSTE

31 octubre 2010

El departamento de investigación de Nutritional Coaching, Experts en Nutrició, ha elaborado un trabajo acerca de como se pueden alimentar dos personas mayores con una renta muy baja.  A través de este trabajo se  demuestra que es posible alimentarse adecuadamente con un coste  reducido.

A continuación detallamos algunas claves y el trabajo en sí.

INTRODUCCION:

Se procederá a la confección de una dieta equilibrada y variada para dos personas mayores sin problemas de salud que constará de desayuno, comida, merienda y cena, teniendo en cuenta sus necesidades especiales. Se dispone para confeccionar el menú de 5 Euros al día.

OBJETIVOS:

  • Planificar un menú correcto para la 3ª edad teniendo en cuenta sus necesidades.
  • Conocer el precio de los diferentes alimentos
  • Asegurar un aporte proteico y nutricional correcto, combinando los alimentos adecuadamente.

Para poder ver el trabajo has de clicar en el siguiente enlace:

TRABAJO INVESTIGACIÓN PARA BLOG

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Un grupo de expertos recomienda aumentar los impuestos de la comida rápida para reducir la obesidad

26 octubre 2010

Científicos de Estados Unidos estiman que esta medida podría provocar que un adulto moderase su consumo de calorías hasta rebajar 2 kilos al año.

Investigadores estadounidenses recomiendan aumentar los impuestos de la comida rápida y las bebidas azucaradas hasta un 18% con el fin de reducir la obesidad de la población, ya que han estimado que esta medida podría provocar que un adulto norteamericano modere su consumo de calorías, hasta reducir 2 kilos al año. El equipo, que publicó su estudio en la revista Archives of Internal Medicine, sugirió que el impuesto podría usarse como “un arma en la lucha contra la obesidad”, que cuesta a Estados Unidos alrededor de 147.000 millones de dólares anuales.

“Pese a que estas medidas no resolverán la epidemia de obesidad en su totalidad y podrían resultar contrarisa para los fabricantes y vendedores de alimentos, sería un importante estrategia para resolver el consumo excesivo”, señala el equipo, liderado por Kiyah Duffey, de la University of North Carolina en Chapel Hill (EE.UU.).
El equipo de Duffey analizó las dietas y el estado de salud de 5.115 adultos de entre 18 y 30 años entre 1985 y el 2006. Los especialistas compararon los precios de los alimentos durante ese período. En 20 años, un aumento del coste del 10% estuvo asociado con una caída del 7% en la cantidad de calorías consumidas provenientes de refrescos y del 12% por el consumo de pizza.
El equipo estimó que aplicar un impuesto del 18% a estos alimentos podría reducir hasta en un 56% el consumo diario de calorías de una persona, lo cual equivaldría a una pérdida de peso de 2 kilos por año. “Nuestros resultados sugieren que las políticas a nivel nacional, estatal o local para alterar el precio de los alimentos y bebidas menos nocivos podrían ser un mecanismo para lograr que los adultos adopten una diete más saludable”, dijo.
En su opinión, esta política también “podría ayudar a reducir el consumo de calorías y potencialmente contribuir a la pérdida de peso y a una caída de la incidencia de la diabetes entre los adultos estadounidenses”.
Actualmente, California y Filadelfia mantienen una legislación que agrava el impuesto sobre los refrescos con el fin de limitar su consumo. Además, teniendo en cuenta que dos tercios de los estadounidenses tienen sobrepeso u obesidad, los políticos cada vez están más de acuerdo con la idea de aplicar impuestos como una alternativa para lidiar con la enfermedad a nivel de la población.
El director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), el doctor Thomas Frieden, apoya este tipo de medidas, al igual que la Asociación Estadounidense del Corazón.
Por su parte, los doctores Mitchell Katz y Rajiv Bhatia, del Departamento de Salud Pública de San Francisco (EE.UU.), dijeron que los impuestos son una forma apropiada de corregir el mercado, que favorece la elección de comidas poco saludables sobre los alimentos que protegen el bienestar físico. Así, señalaron que el Gobierno debería considerar seriamente esta subida de impuesto a los alimentos que contribuyen a la obesidad.  Fuente: JANO.es

Obeso? ¿Con forma de manzana o pera? Podría deberse a sus genes

25 octubre 2010

Por Kate Kelland

Científicos hallaron más de 30 nuevas variaciones genéticas relacionadas con la obesidad y la grasa en una investigación que aseguran que podría ayudar a explicar por qué ciertas personas tienen tanto sobrepeso y por qué algunas tienen forma de manzana y otras de pera.

Un equipo internacional de más de 400 científicos de 280 instituciones de investigación señaló que sus hallazgos brindan más idea de los procesos biológicos que pueden causar la obesidad y añadió que en el futuro ayudarían a desarrollar nuevas formas de tratar o prevenir la enfermedad.

No obstante, los expertos dijeron que si bien los genes juegan un papel crucial en la obesidad y en los problemas de peso, resaltaron que sólo representan una parte de los motivos por los cuales una persona es obesa, dado que los principales factores son la mala alimentación y la falta de ejercicio.

“No deberíamos olvidar que, mientras que la contribución genética a la obesidad es sustancial, una gran parte de la susceptibilidad a la obesidad sigue debiéndose a nuestro estilo de vida”, dijo Ruth Loos, de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de Cambridge, quien trabajó en el estudio.

En el primero de dos estudios publicados en la revista Nature Genetics, los científicos identificaron 13 nuevas regiones genéticas en las que las variaciones en la secuencia del ADN pueden relacionarse con si una persona tiene forma de pera o de manzana.

La mayoría de esas variaciones tienen un efecto marcadamente más fuerte en las mujeres que en los varones, indicó el equipo.

MANZANAS Y PERAS

Investigaciones previas hallaron que el lugar en el que almacenamos grasa en nuestro cuerpo puede afectar nuestra salud.

Más grasa alrededor de la cintura -lo que llamamos cuerpo con forma de manzana- está ligado a un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2 y enfermedad cardíaca, mientras que acumular gordura en la cola y en los muslos -forma de pera- ofrecería cierta protección contra la diabetes y la hipertensión.

“Al hallar genes que cumplen un papel importante en influenciar si tenemos forma de manzana o de pera, y las maneras en que esto difiere entre los hombres y las mujeres, esperamos dirigirnos a los procesos biológicos subyacentes”, dijo Cecilia Lindgren, de la Oxford University.

“Dado que los esfuerzos por combatir la obesidad a través de cambios en el estilo de vida o de distintas opciones terapéuticas han demostrado ser muy desafiantes, la posibilidad de alterar los patrones de distribución de grasa brindaría una alternativa para futuros descubrimientos farmacológicos”, añadió Lindgren, que trabajó en ambos estudios.

El segundo estudio buscó genes conectados con el índice de masa corporal (IMC), una medición del peso en relación con la altura usada para especificar si los adultos son obesos o tienen sobrepeso. Un IMC de 25 a 30 indica sobrepeso y de 30 ó más es señalador de obesidad.

Al analizar a más de 250.000 personas que participaron en un estudio de asociación genómica amplia, que incluye el escaneo de los mapas genéticos en busca de indicios en el ADN, los expertos hallaron 18 nuevas regiones genéticas asociadas con el IMC.

Algunos de los nuevos hallazgos sugieren una participación activa de los genes en las zonas cerebrales que influyen en el apetito, dijeron los investigadores, y algunos otros indican que los genes están involucrados en el control de la insulina y el metabolismo.

“Estos dos estudios son el inicio de nuevas perspectivas sobre la biología de la obesidad y la forma corporal, lo que podría conducir a enfoques más personalizados en la prevención de la obesidad y potencialmente al desarrollo de nuevos medicamentos”, dijo Loos.